viernes, 28 de marzo de 2014

Rutina Capilar. Adiós a las siliconas.

He tenido la gran suerte de unir en mi pelo y mi cuero cabelludo las peores cualidades que se pueden tener, cuero cabelludo sensible y muy graso, pelo fino y sin volumen y extremadamente seco en las puntas, con lo que cuidarlo y darle todo lo que necesita se convierte en toda una odisea.


Durante los últimos meses he tomado un par de decisiones drásticas que han cambiado bastante su apariencia, una con un resultado mucho más rápido y evidente que la otra. 
La primera ha sido algo tan sencillo como un buen corte de pelo, de llevar una melena aproximadamente de un palmo por debajo de los hombros, a un corte de estilo bob. 
El resultado ha sido una mayor sensación de volumen y un aspecto de cabello mucho más saludable. La decisión de cortar no fue fácil, pero no me arrepiento en absoluto.
La segunda decisión (que realmente fue la primera que tomé) se ha basado en no dejar que ningún producto con siliconas toque mi pelo. Obtener resultados con este método no es algo tan rápido ni tan evidente, pero desde luego que la salud y apariencia de mi pelo ha mejorado notablemente durante estos últimos meses.

Pero ¿por qué sin siliconas? Como muchas de vosotras ya sabéis los productos cosméticos en general, no solo los de cabello, tienen entre sus ingredientes una gran cantidad de siliconas, componente que no es perjudicial en absoluto para la salud, pero que tienden a acumular residuos y a activar la secreción sebácea para eliminarlos, con lo que si a eso le sumamos un cuero cabelludo que por su naturaleza ya segrega más grasa de la habitual, el resultado es un cabello que se ensucia con mayor rapidez.

No voy a entrar en explicar que son exactamente las siliconas ni cómo detectarlas en los productos que tenemos en casa o cuando vamos a comprar uno nuevo ya que hay muchísimos artículos publicados que tratan del tema, por lo que si queréis saber algo más no tenéis más que googlear un poco y obtendréis toda la información que necesitáis.


Para poder salir a la calle con el pelo "decente" tengo que lavarlo a diario, pero gracias a los champús en seco me aguanta un día más, lo que hago es lavarlo un día de la forma tradicional, es decir, con agua y champú, y al siguiente utilizo uno de estos champús en seco, que no es la solución ideal ya que el resultado no tiene nada que ver con el lavado tradicional y además no dejas de estar aplicando un producto químico sobre la raíz del pelo, pero no hay otra opción, porque parece que lo que está claro, es que si el pelo se engrasa con facilidad, debes lavarlo con la frecuencia que necesites, siempre con los productos adecuados eso si, y evitar dejar que se acumule la grasa ya que puede ser peor el remedio que la enfermedad, taponar el folículo piloso y provocar la caída del cabello.

Durante años he buscado constantemente una solución al problema, por lo que no dejo de probar nuevos productos, trucos naturales, soluciones de farmacia, todo lo que sea con tal de dar con un producto o una rutina milagrosa que haga que esta situación cambie, pero la solución no ha llegado y no creo que lo haga según me ha confirmado mi propio dermatólogo, lo único que podemos hacer es tenerlo algo más controlado con productos específicos y evitando aquellos que agraven el problema.

Estos son los productos que utilizo actualmente:

Champús:

Champú sebo regulador Curbicia de René Furterer.
Champú seborregulador Curbicia * Rene Furterer
Es un champú que regula el exceso de sebo gracias principalmente al extracto de curbicia hidrolizado, activo vegetal conocido por sus propiedades antiseborreicas.
Podemos encontrar también entre sus ingredientes aceites esenciales como clavo, tomillo, romero y naranja.
En mi experiencia, limpia el cabello en profundad sin resecarlo en exceso, no queda tan encrespado como con otros champús seborreguradores y deja el pelo bastante suelto. Una de las características de este champú que más me llama la atención y más me gusta es su olor, debido en gran parte a la mezcla de aceites esenciales que a mí me huelen a las típicas chuches de coca-cola.
Ninguno de los champús de la marca contienen siliconas, pero sí sulfatos.
Solo es posible encontrarlo en farmacias y parafarmacias y su precio puede variar desde los 10 hasta los 14€ dependiendo del punto de venta. 

Champú sólido Oceánico de Lush. 
Este champú no es específico para cabellos grasos, pero gracias a la sal marina limpia en profundidad pero cuidando el cuero cabelludo, además da volumen y deja el pelo espectacular, aquí tenéis mi experiencia con los champús sólidos de la marca.

Champú sólido fortificante Herbal Bionature.
Lo utilizo para alternar con los otros dos, ya que no contiene sulfatos y es más respetuoso con el cabello. Podéis ver una breve revisión en esta entrada.

Champú en seco Batiste.
Estoy probando todos los champús en seco de la marca Batiste que hay disponibles en la web de maquillalia. El que estoy utilizando actualmente es Blush, que aunque tiene un olor estupendo, no limpia como otros, así que creo que cuando termine con él no repetiré.
Tenéis una entrada sobre champús en seco aquí.


Acondicionadores.

En mi experiencia, encontrar un acondicionador que no contenga siliconas es bastante complicado, hasta hace poco, solo había encontrado los de Lush, aunque recientemente he descubierto el acondicionador con leche de karité y miel de Le Petit Marseillais, aunque es especial para cabellos secos y dañados y es posible que pueda engrasar algo al aportar mayor hidratación, de momento solo lo he probado una vez, con lo que no tengo una opinión clara del producto.

Spa de Lush. Es el que más me gusta de la marca y el que más utilizo, hidrata bastante y no engrasa nada.

Crema America de Lush. Me encanta por su olor, pero se me queda corto de hidratación, aunque es cierto que ahora que llevo el pelo mucho más corto me va algo mejor, aún así, prefiero el anterior. Lo uso sobre todo para llevarlo en el neceser cuando paso el fin de semana fuera de casa o estoy fuera por viajes de trabajo.

Tenéis una entrada sobre estos dos productos aquí.


Mascarilla.

Mascarilla capilar Sensitive con Aloe Vera y Enebro de Naturaleza y Vida. 
Desde siempre el producto capilar que más me ha engrasado el pelo con diferencia ha sido la mascarilla, me dejaban el pelo suave, brillante, liso y espectacular durante unas horas, pero si salía de casa por la mañana con el pelo recién lavado y había usado mascarilla, al regresar a casa por la noche ya lo tenía sucio. 
Mi búsqueda de una mascarilla especial para cabellos grasos fracasó estrepitósamente, al parecer si tenemos exceso de grasa en la raíz tendremos un pelo de escándalo, pero no es así, también necesitamos hidratación extra de vez en cuando.

Finalmente de las (pocas) posibilidades que me ofrecía el mercado me decidí por esta y la verdad es que ha sido todo un descubrimiento.
Lo que dice el envase es que se trata de un tratamiento intensivo que en solo 3 minutos repara e hidrata el cabello y le aporta vitalidad y brillo.
En mi experiencia es cierto lo que promete, es muy fácil de aplicar, con muy poca cantidad tienes para todo el cabello, por lo que el envase de 300 ml cunde bastante. 
Deja el pelo suave, brillante, hidratado y reparado, su efecto dura tras varios lavados, y lo más importante, no engrasa, aunque no me arriesgo y no la uso más de una vez por semana.

Solo hay una cosa que no me gusta de esta mascarilla, y es su olor, me recuerda un poco a los limpiadores para suelos, eso sí, no queda impregnado en el pelo, en cuanto aclaras, el olor desaparece.


Mascarilla Capilar Sensitive * Naturaleza y vida
La podéis encontrar en Alcampo y en El Corte Inglés y su precio ronda los 6€.

El viernes que viene tendréis la segunda parte de mi rutina en la que os mostraré productos de uso más ocasional, como protectores térmicos, gel fijador, etc.

¿Cuál es vuestra postura frente a los productos sin siliconas? ¿Habéis notado resultados al dejar de usarlas? ¿Me recomendáis algún producto?

Mil Besos y Felíz Fin de Semana.


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